martes, 27 de marzo de 2012

Cambios en el comportamiento habitual del electorado

La gran baza del Partido Popular durante las elecciones andaluzas fue el caso de los EREs fraudulentos, que junto a los 30 años que llevaba gobernando el PSOE, el hartazgo de la ciudadanía respecto a los mismos vicios sociales nunca corregidos y el auge del azul en el mapa español, ganar las andaluzas parecía coser y cantar. Quizás por eso el electorado se ha relajado y no ha acudido a las urnas. Quizás el electorado ha visto cómo se las gasta el PP cuando tiene mayoría y ha decidido en el último momento no acudir a votar. Quizás el electorado ha dejado de creer en una democracia tan corrupta y favoritista. Quizás el electorado estaba siesteando a la sombra de un olivo -que se lo pregunten a Cayetano Martínez de Irujo, él lo sabrá-.


El caso es que el Partido Popular ha ganado las elecciones con una mayoría simple que no le sirve para gobernar, y la previsible [indudable e histórica] victoria de la derecha se va a convertir en un giro hacia la izquierda del Gobierno andaluz. Y el caso es que el PP no se explica esta mayoría simple cuando de sobra es conocido el caso de los EREs fraudulentos en Andalucía.


Quizás lo que no recuerda el Partido Popular es que escándalos de corrupción de tal magnitud nunca consiguen otorgar unas elecciones al partido contrario, si no, que se lo digan al ex presidente de la Comunidad Valenciana Francisco Camps, o al ex presidente de Baleares Jaume Matas. De hecho, ni siquiera casos vox populi de caciquismo al más puro estilo decimonónico como el de la Presidenta de la Diputación de León Isabel Carrasco (13 cargos) o el del alcalde de Barco de Ávila Agustín González (12 cargos, incluyendo alguno en entidad financiera) consiguen arrebatar votos. Así pues, el electorado andaluz ha seguido, al no otorgar la mayoría absoluta al PP pero sí darle una mayoría simple, una pauta absolutamente contraria a la que hubiese tenido el electorado valenciano, balear o castellano leonés.


Por tanto, me atrevería a decir que el PP está tan confuso y aturdido por los resultados de las andaluzas, no por no haber obtenido la mayoría absoluta, sino porque acostumbrados al electorado valenciano, balear, etc., el comportamiento habitual hubiese sido que los andaluces otorgasen la mayoría absoluta a Griñán, y ahora el PP no sabe qué hacer con tantos escaños.

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