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miércoles, 24 de julio de 2013

Politizar la tragedia

Hace unas 18 horas de la tragedia: un Alvia dirección Madrid-Ferrol descarriló a la altura de Santiago de Compostela.
218 pasajeros.
Al menos 78 muertos.
Al menos 130 heridos.
De momento.


Si los bomberos de Veicar desconvocan una huelga indefinida para colaborar en el siniestro, es política. 

Si los médicos desempleados se acercan a los hospitales para ayudar de forma voluntaria, es política.


Si la Dirección General de Empleo sentencia que los conductores de tren percibirán determinadas primas en función de su puntualidad, que el tren siniestrado fuese con 5 minutos de retraso y el motivo del descarrilamiento fuera un exceso de velocidad, podría ser política.


Si la Moncloa no se molesta en crear una nota de prensa frente a la catástrofe, sino que hace un copia-pega del comunicado de condolencias por el terremoto de Gansu, es política.

Si el diario ABC se refiere a la tragedia de Santiago como un "atentado", es política.

Si un tren descarrila en España y "ETA" se convierte en Trending Topic de Twitter, es política.

Si TVE emite imágenes de un accidente de tren de 2003 como si fuesen imágenes de la tragedia de Santiago, es política.

Si el seguimiento de la cadena de televisión pública, así como de las cadenas privadas más importantes (Tele5, Antena3, Cuatro y LaSexta), no se produce hasta tres horas después del accidente, es política.

Si durante la última parte de la cobertura del accidente en TVE la información se centra en vanagloriar la oferta que Ana Botella ha hecho de las reservas sanguíneas madrileñas para ayudar en las transfusiones, es política.

Si Renfe, la empresa pública de ferrocarriles en España, en su página web no muestra las condolencias hacia víctimas y familiares, es política.

Si Rajoy no admite preguntas tras su rueda de prensa por el accidente, seguirá siendo política.


Hablar de política a propósito de una tragedia no significa trivializar la tragedia, ni que las condolencias sean menores, ni que esté ausente el respeto a las víctimas y familiares. Simplemente es un prisma diferente con el que observar la realidad, una forma de denunciar sus vicios y criticar sus deficiencias, pero no por ello es más inhumano. 

Buscar los porqués políticos no significa politizar la tragedia, ya que si hay respeto a las víctimas y éstas no son utilizadas con fines partidistas, buscar el porqué político significa buscar el porqué real (debido a que lo político se refiere a "orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado", según la RAE).

Hay quien canaliza el dolor llorando, hay quien canaliza el dolor rezando, y hay quien canaliza el dolor buscando respuestas y denunciando actitudes oprobiosas. Nada es mejor ni peor, y nada es censurable. Simplemente son diferentes modos de ver las cosas.
Por cierto, decir que no hay que politizar las tragedias, también es hacer política.


miércoles, 11 de julio de 2012

El nuevo recortazo de Rajoy

- Aumento del IVA: el tipo reducido del 8% al 10% y el tipo general del 18% al 21%.
Palabras de Rajoy en 2011: "si tú tienes un comercio y no vendes, ¿tú que haces, subes los precios o los bajas? Lo lógico es bajarlos. Pues esa lógica no es la del señor Rodríguez Zapatero, que en un momento en que se trata de vender y de aumentar el consumo, lo que hace es subir los impuestos".


- Supresión de la paga extra de navidad a los funcionarios.
No voy a comentar que Rajoy negó aplicar esta medida, junto con el aumento del IVA, hace apenas un mes. Simplemente voy a citar un ejemplo: en Grecia un maestro de escuela cobraba en 2009 alrededor de 1.200 euros. Actualmente cobra unos 600 euros. No es que sea muy ducha en economía, pero a lo mejor deberíamos tratar de buscar otras alternativas a este tipo de medidas, ya que parece ser que éstas no terminan de funcionar del todo...


- Reducción del 30% del número de concejales.
Teniendo en cuenta que España es actualmente un feudo del PP, no sé hasta qué punto esta medida es exclusivamente económica. Si se reducen los concejales, las leyes de la proporcionalidad afectarán directamente a los partidos minoritarios y la pluralidad política, lo que significa que además de ahorrar dinero en los ayuntamientos, sus plenos serán mucho más monocromáticos.


- Recorte del 20% de la subvención a partidos y sindicatos.
Esta medida ya había sido tomada para 2012, por lo que este nuevo recorte supone que en un año se habrá reducido la subvención a partidos, sindicatos y organizaciones empresariales un 36%. Eso sí, la dotación al ministerio de Presidencia fue disminuida en los Presupuestos en un 3%.


- Eliminación de la deducción por la compra de vivienda.
No es ya que el precio de las hipotecas esté por las nubes, ni siquiera es que los bancos apenas se molesten en concederlas -básicamente porque los contratos basura de los que somos presas (y lo seremos aún más gracias a la reforma laboral de Rajoy) no son aval suficiente para ellos-, el tema es que si había un mínimo aliciente para poder independizarse -los 400 euros de ayuda para el alquiler de jóvenes ya los habían recortado-, ahora no hay ningún tipo de impulso para la adquisición de una vivienda. Teniendo en cuenta la burbuja inmobiliaria de nuestro país, es hilarante que sea el propio Gobierno el que institucionalice la paralización del sector inmobiliario.


- Reforma de las pensiones.
Rajoy le dijo a Zapatero en 2011: "Se recortó de todo, incluidas las pensiones". Según se observa en el vídeo, parece que Rajoy pronunció esta frase con cierta ironía, como si recortar las pensiones fuese la última alternativa para recortar el déficit. Pues bien, Mariano, recuerde estas palabras porque estamos en 2012, porque este año el objetivo de déficit es del 5,8%, porque tenemos hasta 2014 para reducir el déficit al 3% y usted ya has tocado las pensiones.


- Reducción de 600 millones en el gasto de los ministerios.
Teniendo en cuenta que en los Presupuestos de 2012 ya se había reducido la dotación a los ministerios una media del 16,9%, con lo que los gastos ministeriales se cifrarían en 63.602 millones de euros, este nuevo recorte supone un 1% extra. Si ya les había tocado a los mineros con los Presupuestos... ¿quiénes serán las víctimas de este 1%? ¿Pescadores? ¿Ganaderos? ¿Agricultores?


¿Sabe de dónde debería usted recortar, señor Rajoy? De diputados. Debería usted recortar diputados, especialmente los que son de su partido. Teniendo en cuenta que hace usted las cosas como le vienen en gana, que los diputados ya no sirven ni para asistir al debate sobre el estado de la nación (básicamente porque usted lo ha suprimido), y que las decisiones no las toma junto a sus parlamentarios, sino que las toman sus socios europeos, debería usted despedir a ese hatajo de impresentables capaces de ovacionar con 50 segundos de aplausos el recorte más duro de la democracia, que además se ha producido pocos meses después del que hasta hoy había sido el recorte más duro de la democracia. 
Sumir a una nación en la pobreza no es loable ni plausible, así que no vaya usted a pensar que se merece una medallita por tomar "decisiones valientes".

jueves, 17 de mayo de 2012

Dios ahoga, y siempre al mismo

Los mercados se agitan señalando a España, las cifras del paro siguen disparadas, los recortes se multiplican, los impuestos se incrementan, los servicios sociales se desmoronan, los derechos sociales se dilapidan, la crítica constructiva se criminaliza, la corrupción se legitima y la sociedad se asfixia. Suena agorero, pero es la realidad Española: nuestro presidente del Gobierno, aquel endiosado que en noviembre se erigía como salvador de la patria, desdice la creencia de que Dios aprieta pero no ahoga. Dios ahoga, y siempre al mismo.


Hoy he leído en El País: "Los intereses de la deuda pública tocaron ayer niveles de derribo en parte por Grecia, pero en parte porque nadie se fía de las cuentas de los bancos". Tenemos que vivir en un mundo de muy locos para aceptar como válida la explicación de que "nadie se fía de las cuentas de los bancos" cuando la economía nacional está en peligro, especialmente porque el depositario, el cliente de la banca comercial y principal agente involucrado en ella, lleva años sin fiarse de los que "custodian" su dinero. 

En estos momentos la gran preocupación de la banca española y su motor desestabilizador es Bankia. Sin ir más lejos, se ha desplomado en Bolsa un 28% en lo que va de día, lo que significa que ahora vale un 70% menos que cuando comenzó a cotizar en julio de 2011. Hace 10 meses las acciones de Bankia tenían un valor de 3,75 euros, hoy ese valor no llega a los 1,2 euros. La pregunta es: ¿quién ha perdido dinero con este desplome?


El señor Rodrigo Rato, ex ministro de Economía en el Gobierno de Aznar, elegido a dedo por Mariano Rajoy para dirigir Caja Madrid, cerró su actividad en 2011 cobrando 2,34 millones de euros. Ahora, después de haber dejado a la entidad en una situación muy difícil, con un descenso del 70% del valor de las acciones, ha recibido una oferta de Bankia de 1,2 millones de euros para que no entre a formar parte de otra entidad. Pocas veces fue tan recompensada una mala praxis.


Si la cabeza pensante de la entidad y supuesto responsable de la catastrófica situación en la que Bankia se encuentra resulta beneficiado, ¿quién es, por tanto, el que pierde con Bankia? La respuesta es sencilla: los mismos de siempre. Para su salida a Bolsa, la entidad realizó una oferta pública de suscripción que atrajo a cerca de 400.000 pequeños inversores, la mayoría de los cuales eran clientes de Bankia. Es decir, que varios cientos de miles de personas que tenían ahorros en Bankia decidieron invertir en una firma que además de cobrarles comisiones por el mantenimiento de sus cuentas, ha hecho que pierdan parte de su dinero y, para más inri, han tenido que avalarlo de forma indirecta -en forma de impuestos que han ido a parar a la inyección pública para salvar a Bankia-, todo esto mientras la entidad es responsable de más del 80% de los desahucios que se producen en Madrid.


Dios ahoga, pero siempre al mismo. Quien realmente está pagando el pato de Bankia son pequeños ahorradores que decidieron invertir su dinero, dinero que se ha visto minado por la bajada de valor de sus acciones. Al mismo tiempo, se instaura el repago sanitario, se incrementan las tasas universitarias, se reduce el número de profesores en institutos y se aumenta el número de alumnos por clase, se reducen los presupuestos para Cultura, se suben los impuestos de los trabajadores y pensionistas y se realiza una amnistía fiscal para que gran parte del dinero recaudado (o recortado) vaya a parar a la entidad con mayor número de activos tóxicos (31.799 millones de euros en activos tóxicos, cifra que equivale al recortazo de Rajoy). ¿Y qué es lo que hace José Ignacio Goirigolzarri, actual presidente de Bankia, para comenzar a sanearla? ¡Contratar a dos nuevos directivos! ¿Y lo más jocoso de la situación? Que José Sevilla y Antonio Ortega podrán cobrar, según establece la reforma financiera de Luis de Guindos, hasta 300.000 euros anuales. Si esto no es esperpento, que baje Valle-Inclán y lo vea.

lunes, 13 de febrero de 2012

La paciencia que colma el vaso -de la decencia-

Hoy las redes sociales están monopolizadas por las revueltas que están asolando Atenas (literalmente) debido a las decisiones que ayer tomó el Parlamento -más ajustes para recibir otro rescate-, Según El País, 17 edificios -la mayoría de ellos históricos- son pasto de las llamas, más de una cincuentena de personas ha sido detenida y los heridos se contabilizan por decenas. 


La acogida de estos hechos en Facebook y Twitter debería ser, cuanto menos, desconcertante, ya que una batalla campal no hubiera de suponer el paradigma resolutivo de las convulsiones sociales. Sin embargo, nada más lejos. El primer trendin topic español es #EstamosConGrecia,  y otros hagtag como #Grecia o #Atenas son utilizados para mostrar apoyo a través de la red.


¿Realmente sería posible que en España comenzásemos a quemar contenedores como signo de protesta? Y en caso de hacerlo, ¿serviría de algo? Siento ser la aguafiestas de turno, pero creo que la respuesta a ambos interrogantes se resuelve con una negación. En España no estamos preparados para luchar por nuestros derechos, y los que se supone velan por mantenerlos, no están por la labor de hacer concesiones benévolas.


En Grecia el Parlamento dice que sí a más ajustes y recortes por mantenerse a flote dentro del euro, aun siendo el país que más animadversiones está creando dentro de los 16 que comercian con la moneda única. Mientras tanto, la ciudadanía está harta de tener la soga al cuello -y cada vez más apretada- y prefieren echarlo todo al traste a cambio de un poco de independencia económica, a cambio de ser dueños de sus propias decisiones. Políticos representantes de una masa a la que no hacen caso con la excusa de buscar su beneficio y salvación. Irónico, ¿verdad?


En mi humilde opinión, tal cosa no sería posible en España. La sociedad parece tener una paciencia que colma el vaso de la decencia. Sigue habiendo gran parte de la población que parece defender a la casta política que nos gobierna desde el 20 de noviembre del pasado año. Sigue habiendo gran parte de la población que defiende unos recortes porque son "por nuestro bien", porque en tiempo de vacas obesas gastamos lo que no teníamos, y ahora hemos de dar marcha atrás. ¿Ciertamente gastamos lo que no teníamos? ¡Qué inmoralidad! Nos dio por comprar viviendas que cuadriplicaron su valor en tan sólo una década. ¿Qué más hizo la ciudadanía para derrochar?


¿Hemos sido los ciudadanos los que hemos vividos por encima de nuestras necesidades? La lacra de la economía española es la deuda pública de las comunidades. Regiones como Madrid, con sus juegos olímpicos no natos; regiones como Comunidad Valenciana, con sus Frabras, su Camps y su trama Gürtel; regiones como Andalucía, con sus ERES fraudulentos; regiones como Illes Balears, con su Palma Arena y su Jaume Matas; y un sinfín de derroches que nos han hecho vivir, a los ciudadanos, por encima de nuestras posibilidades.


Mientras los que han llevado a España a la debacle se deshacen en esfuerzos por culpar a la ciudadanía -por tener ideas tan descabelladas como ir al médico o al colegio gratis en un Estado del Bienestar-, los medios de comunicación tachan las protestas de perroflauteces y los policías siguen los pasos de las fuerzas del orden que antaño vistieron de gris. ¿Lo peor? La ignorancia, ignorancia que dota a España de una paciencia que roza la indecencia.


Ignorancia por creer que los recortes generarán crecimiento, ignorancia por creer que abaratar del despido sin impulsar la contratación creará empleo, ignorancia por creer que "el PP es bueno en lo económico y el PSOE es bueno en lo social", ignorancia por creer que la situación económica cambiará sin que nosotros hagamos nada, ignorancia por hacer zapping entre Telemadrid, Veo7 e Intereconomía y creer que existe pluralidad informativa, ignorancia  por creer que España es primermundista, ignorancia por creer que lo que pasa en Grecia es culpa de unos cuantos ultras, ignorancia por legitimar la violencia policial en pos del orden social, ignorancia por creer que los ciudadanos debemos pagar los errores de nuestros dirigentes.


¿Hasta cuándo vamos a aguantar así? Esta paciencia social, alimentada por la ignorancia, nos está llevando al callejón sin salida de la pobreza. No es ya cuestión de color político, es cuestión de sentido común. Si unos tienen mucho y cada vez son más los que no tienen nada, hay algo en el sistema que no funciona. Y mientras no cejemos en el empeño de legitimar esas acciones y creernos aquello de "apretáos el cinturón vosotros, que seréis los beneficiados", nadie moverá un dedo por las clases medias -en peligro de extinción- y bajas. Como dice el refranero popular, cada uno barre para adentro, así que o empezamos a luchar por nuestros derechos, o seguirán minándose en pos de un Estado de Bienestar ficticio. Pero bueno, como dice también el refranero, qué atrevida es la ignorancia.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Y dijo Mariano: "Lo primero el empleo"

Esta mañana ha comparecido Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados para decir, básicamente, al acuerdo que se llegó en la cumbre europea celebrada el pasado 30 de enero. De paso ha dejado caer que su prioridad es "estabilizar las cuentas públicas", cuando sus casi once millones de votantes, supongo, están aún esperando a que comience a cumplir la única promesa que hizo en campaña: "El empleo lo primero".


Sin embargo, no sólo no ha comenzado por el empleo, sino que ha faltado a algunas de sus pocas promesas. Hoy voy a escribir brevemente las reformas y recortes que el Gobierno ha llevado a cabo frente al papel mojado que suponen sus promesas electorales. Sin adornos, sin opinión y sin juicios de valor, simplemente datos.


- 30 de diciembre de 2011: Rajoy, que dijo que no se excusaría en el legado socialista, dijo tras su primer Consejo de Ministros que el déficit heredado era del 8% -dos puntos más de lo previsto-, por lo que anunció una serie de duros recortes: subida progresiva del IRPF (del 0,7% al 7%) incremento del IBI de las viviendas que se sitúen por encima "del valor medio", congelación del salario del funcionariado y, por primera vez , del salario mínimo interprofesional, supresión de la renta básica de emancipación para menores de 30 años, reducción del 20% de la subvención a partidos y agentes sociales, supresión de la ayuda para dependientes moderados, recorte de 900 millones de euros de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y congelación de la oferta de empleo público así como aumento de jornada laboral para los empleados del Estado.
Con esta batería de reformas, rajoy no sólo faltó a su promesa de no subir impuestos, sino que su promesa de subir las pensiones se ha visto empañada por la subida del IRPF, que aun habiendo elevado un 1% la prestación a los jubilados, muchos han visto cómo su poder adquisitivo mengua.



- 02 de enero de 2012: El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, anunció que reformaría el Código Penal para tratar de "manera adecuada" la multirreincidencia. Durante la campaña electoral Fernández Díaz ya había dicho que quería modificar también la Ley de Extranjería para que a los inmigrantes que delinquiesen se les echase de España "como hacen los países serios".


- 03 de enero de 2012: Ana Mato suprime la Dirección General de Consumo y la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud.


- 16 de enero de 2012: El ministro de Defensa, Pedro Morenés, anunció un retraso de las tropas españolas en Afganistán hasta, al menos, octubre -estaba previsto que las tropas regresasen en el primer semestre del año-. Como he dicho que no iba a emitir juicios de valor, no voy a entrar en cuánto dinero le cuesta al Estado mantener a 1.468 militares en Afganistán.


- 18 de enero de 2012: El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció la posibilidad de aplicar sanciones penales a los malos gestores públicos.


- 25 de enero de 2012: La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció en el último minuto de su comparecencia en el Congreso- y, por tanto, sin posibilidad de réplica- el regreso al sistema de elección del Consejo Superior del Poder Judicial que había en 1985, estableciendo que 12 de los 20 miembros serían elegidos por los propios magistrados.


- 27 de enero de 2012: El Gobierno aprobó un anteproyecto de Ley de Estabilidad Presupuestaria que obliga a las comunidades a presentar un déficit cero en 2020, para lo que tienen que ir reduciéndolo año tras año, y si no lo consiguen serán sancionadas con multas.


- 31 de enero de 2012: El ministro de Cultura y Educación, José Ignacio Wert, anunció de la eliminación de la asignatura Educación para la Ciudadanía por sus carácter "doctrinal". A cambio, los alumnos cursarán Educación Cívica y Constitucional. Además, el bachillerato se alargará a los tres años -con la correspondiente supresión de un curso de enseñanza secundaria obligatoria- de forma que se incentivará la inversión privada, y se modificará el acceso a la carrera docente.


- 01 de febrero de 2012: El ministro de Agricultura, Alimentación y Mediambiente, Miguel Arias Cañete, anunció un "nuevo Plan Hidrológico Nacional", lo que podría reabrir la puerta del transvase del Ebro, dejó caer un cambio en la Ley de Costas -que defiende el uso público del litoral desde 1988- y dijo que se "revisaría" la Ley de Calidad del Aire de 2007.


- 01 de febrero de 2012: El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, propuso que los matrimonios civiles y los divorcios de mutuo acuerdo los llevasen a cabo los notarios en lugar de los jueces.


- 02 de febrero de 2012: El ministro de Cultura y Educación, José Ignacio Wert, anunció que apoyaba al Gobierno en "la puesta en valor de los toros como un bien cultural", lo que significa que otorgará más ayudas a la tauromaquia por su promoción "cultural, socioeconómica y medioambiental".


- 05 de febrero de 2012: El Gobierno anunció una modificación de la actual Ley de Interrupción del Embarazo para retornar a una ley de supuestos muy parecida a la que había en 1985.


- 08 de febrero de 2012 (hoy): El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, confirmó en el Congreso que el paro empeorará en 2012.




Así pues, es lógico que tan sólo mes y medio después de la investidura, el Partido Popular hay perdido dos puntos de apoyo -lo que ha beneficiado a partidos minoritarios como IU y UPyD-. Respecto a la creación de empleo, única promesa fehaciente que realizó Mariano Rajoy durante la campaña, este viernes veremos cuáles son las medidas que toma el Gobierno para impulsarla, ya que a pesar de que los agentes sociales han conseguido llegar a un acuerdo muy básico, el Ejecutivo afirmó que habrá reforma laboral por Decreto.

lunes, 6 de febrero de 2012

La derecha que barre Europa

Finlandia se suma a países europeos que buscan superar la crisis con las recetas de la derecha. Perdemos la cuenta, el azul tiñe Europa con mayorías aplastantes y la dualidad queda extenuada, invisible, inapreciable. Los votantes desconfían de la izquierda, y la extrema derecha va ganando terreno cada día. 


Problemas como la inmigración, el paro, la inseguridad ciudadana y el miedo al futuro incierto restablecen los gobiernos del orden y la economía como elementos principales. Ya pasó a principios del siglo XX, tras la dura recesión que provocó el Crash de 1929, pero las diferencias entre aquella derecha y la de ahora hacen temer un retorno de la clase trabajadora a niveles decimonónicos, e incluso dieciochescos.


El gobierno que provocó la mayor hecatombe humanitaria de la historia, aquel cuyo icono era la cruz gamada que masacró a millones de ciudadanos, tenía una clara diferencia con los actuales gobiernos de derecha: aunque basado en el sesgo racial, era socialista. 


No quisiera apologizar sobre el socialismo, no sé si será la forma efectiva para salir de la crisis, pero me temo que la receta austera de la derecha no nos llevará al crecimiento, y aunque hay muchos economistas que cada vez son más favorables a tomar otro tipo de políticas, de momento nadie decide hacerles caso. 


Se tiende a la generalización de que la derecha es más efectiva en materia económica, y la izquierda es más efectiva en materia social, y siendo ahora urgente la dinamización económica, el elector prioriza y vota a la derecha. Sin embargo, me pregunto hasta dónde la derecha es efectiva en lo que a economía se refiere, porque aun siendo la mejor al establecer la macroeconomía en niveles altísimos, la economía familiar se resiente año tras año, y al fin y al cabo es esa economía familiar la que habría de importar al votante.


¿De qué me sirve a mí que España sea la octava economía mundial en 2007, si se consigue gracias a una burbuja inmobiliaria y a una precariedad laboral que nos lleva a tener la mayor tasa de desempleo de la historia cuatro años después? ¿De qué me sirve a mí que en 2008 se elogie a la banca española y se diga que es el sistema financiero más solvente de Europa, si tres años después se tienen que inyectar más de 8.000 millones de euros públicos para salvar a las cajas -y que sus directivos sigan cobrando millonadas mientras desahucian a las familias? ¿De qué me sirve a mí que gane la derecha, si consigue cifras macroeconómicas fabulosas pero la diferencia entre clases se incrementa año tras año?


No nos fijemos en el posicionamiento de España respecto a la economía global, fijémonos en calidad de vida y en poder adquisitivo individual. Sin pretensión de ser maleducada, me importa un pito que Amancio Ortega sea de los empresarios más potentes del mundo, y me importa un pito que Emilio Botín presida un banco ejemplar. De hecho, me importa un pito que el club de Monti, Merkel, Rajoy, Sarkozy  y compañía consigan situar al euro como la moneda más fuerte del mundo. A mí lo que importa es que los impuestos suben, las pensiones bajan, los sueldos se reducen a causa del incremento de IRPF, las hipotecas siguen por las nubes y conseguir un crédito es imposible, me importa que quieran privatizar el agua y hacer negocio de un derecho fundamental, y me importa que las eléctricas estén presionando para subir el precio de la luz. 


A mí me importa un rábano quién gobierne o no, porque lo del mismo perro con distinto collar empieza a estar más que demostrado, por mucho que se etiquete a los gobiernos de derecha o de izquierda -y porque la izquierda cada vez está más lejos de la izquierda-. Pero he de decir que me preocupa que Europa esté llegando a la unanimidad ideológica respecto a cómo salir de la crisis, porque al final todo lo rige la macroeconomía, y en vez de inyectar dinero a las familias se inyecta a los bancos, esos que están precarizando la calidad de vida de las familias. Y me preocupa que esta derecha que barre Europa en la urnas se preocupe más de ayudar a las grandes empresas para inflar las cifras globales que ayudar a las pequeñas familias que son las que conforman los países. 


Se supone que un Gobierno lo es de la ciudadanía, no de la economía, pero a nivel global se valora más que la economía esté bien a que lo estén sus ciudadanos. Da lo mismo que haya cinco millones de parados mientras no baje el Ibex, y da lo mismo que la diferencia entre ricos y pobres se agrande mientras se incremente el PIB nacional, da lo mismo que los parados no tengan prestación sanitaria, lo importante es alcanzar el déficit previsto, y da lo mismo que la ciudadanía esté saliendo a la calle a quejarse por los recortes, la mayoría absoluta otorgada en las urnas les da legitimidad para hacer lo que les dé la gana, sea en beneficio del pueblo o de las empresas.

martes, 20 de diciembre de 2011

El presidente de la duda

Ya lo advirtió el pasado 8 de diciembre en Marsella: las urnas le habían legitimado para imponer recortes. Lo peor no es su consciencia de poder hacer lo que quiera, sino que en Europa creyeron que así era: Barroso declaró que Mariano Rajoy había ganado las elecciones por decir la verdad a los españoles.

Ahora bien, yo me pregunto cuál es la verdad, ya que en los vericuetos de los infundios hay que resaltar que no decir la verdad también es mentir. Por tanto, es loable admitir que nuestro querido Presidente del Gobierno es un artista del engaño, pues al no decir nada, al no afirmar ni desmentir, al dejar hueco a la duda como máxima de cualquier discurso, el embuste es la carencia manifiesta de verdad.

Que todos los analistas políticos afirmen que Rajoy se ha guardado anunciar las medidas más duras, habiendo ya declarado que va a recortar 16.500 euros de gasto público, que va a reducir los puentes, que va a eliminar las prejubilaciones, que reestructurará el sistema financiero y que privatizará las televisiones autonómicas, me da auténtico miedito.

Llevan meses advirtiéndonos desde Europa que algo hemos de hacer para no acabar como Portugal o como Grecia. Teniendo en cuenta que el salario mínimo en el país heleno es de 739 € y en España es de 641 €, y que Rajoy quiere eliminar el paro (con la calma, que en 2012 será imposible cumplir el único punto de su programa) gracias a los minijobs –quiero decir, precariedad laboral-, creo que el griego nos lo van a hacer a los españoles.

Pero bueno, podemos quedar todos tranquilos, porque seguramente en TeleEspe y demás nadie informará de nada y ni siquiera sabremos que no están dando por atrás. Así que ¡hala, a disfrutar del presidente electo!